Comercio exterior

Puertos y navieras en el comercio exterior

El comercio entre países se da, generalmente, por las vías marítimas. A pesar de que el tiempo de traslado es mucho mayor, permite cargar una cantidad de peso que los aviones no soportan. Gran cantidad de personas no se encuentran relacionadas con la importancia de los puertos y navieras; sin embargo, lo son. Sin ellos, el intercambio de bienes y servicios sería posible, pero el costo se vería incrementado. Para entender un poco mejor, vamos a hablar un poco más de ellos.

¿Qué es un puerto?

Un puerto se puede definir como un espacio que ayuda al desarrollo de una nación y es conocido como un factor estratégico Esto se debe a que permite el acceso de mercancía por diferentes vías: canales e instalaciones. No solamente suponen la entrada, sino que da pie al envío de productos que beneficien a sus economías y el movimiento de la actividad comercial. Su ubicación debe ser frente de un río o costa que esté en condiciones óptimas para la carga y descarga de embarques de cualquier tipo de artículos.

¿En el pasado existían los puertos?

En nuestro pasado, existieron muchas cosas que nos han permitido alcanzar los beneficios que hoy en día tenemos. Dentro de ese caso tenemos los canjes comerciales que, han ido evolucionando y se conocen como comercio internacional. Las primeras naciones que se favorecieron con estas prácticas eran conocidas como: Egipto, Roma, España, Fenicia y China. La necesidad del espacio de costas se debía a que, la carga y descarga, era realizada por las personas que vivían en dichas zonas, brindándole seguridad al refugio de las primeras embarcaciones.

En la actualidad, los puertos son elaborados por ingenieros, pero los primeros fueron hechos por las manos de los fenicios y los egipcios. Además, tenían una manera bastante peculiar de trabajar: enterraban la barcaza en la arena cercana al río, posteriormente utilizaban sogas y trineos para mover los monumentos sobre las embarcaciones llenas, hasta el tope, de arena. Finalmente, sacaban la arena para que la misma para que pudiese salir a flote. De este modo, colocaban en los barcos las cargas extra-pesadas.

Estos espacios eran utilizados para comercializar por los vikingos, griegos, polinesios y fenicios; pero incluían sus actos de piratería y sus migraciones. A pesar de la época, estaban bastante avanzados que contaban con luces naturales en los faros para contribuir a la navegación nocturna y fueron los pioneros de los muelles artificiales con técnicas perfectas en el siglo XIII a.C.

En el transcurso de los años, en Roma, tomaban los puertos como la entrada de sus imperios. En China, también tuvieron grandes avances en cuanto a la navegación. Sin embargo, en el momento que llegó el periodo de la Edad Media, existieron bastantes atrasos con relación al comercio marítimo. Posteriormente, distintas poblaciones se adaptaron a construir el comercio internacional. En 1492, con el descubrimiento del Nuevo Mundo, esta actividad creció en el Mediterráneo y se movía hasta el Atlántico y, finalmente, se trasladó al resto del mundo con la utilización masiva de buques de vapor.

¿Qué son las navieras?

El crecimiento de los mercados y la globalización, se conoció un gran interés por el comercio internacional. Si bien es cierto, los puertos son una parte fundamental, pero estos no pueden funcionar sin la presencia de un punto de alta importancia: las navieras. Consiste en distintas compañías que se encargan de trasladar mercancía de un puerto a otro. Los servicios se efectúan a través de representantes de la empresa que se encuentran en diferentes puertos.

Cabe destacar que, aunque el comercio parezca bastante rápido en la actualidad, antes de 1956 no lo era. El tiempo que transcurría en trasladar una cantidad de mercancía de manera terrestre y luego llevada al mar, era demasiado. Por lo que, Malcolm McLean tuvo la ingeniosa idea de, simplemente, cargar el contenido de lo que cargaba en su camión y incorporarla al barco. Es decir, sin que existiera la necesidad de sacar ningún producto, solamente traspasar de manera íntegra. Esto se denominó “containerización”. De esta manera, se redujo el tiempo y el costo, por lo que indujo un valor interesante a las economías en escala.

¿Cómo funcionan los puertos y navieras en el comercio exterior?

Para que el comercio internacional por la vía marítima sea completamente efectivo, tiene que existir la presencia de dos factores principales: los puertos y las navieras. El funcionamiento de uno está enlazado con el otro.

Como hemos mencionado anteriormente, los puertos necesitan una ubicación estratégica; es decir, alguna cercanía a costas marítimas. La construcción de los mismos, permite establecer un espacio completamente seguro para la protección de los embarques en cualquier aspecto. La principal función de los puertos es permitir el acceso de la mercancía para poder embarcarla y desembarcarla con la mayor facilidad posible. Y por ello deben contar con espacios para:

  • Una zona que permita el acceso de las embarcaciones tomando en cuenta distintas indicaciones para poder arribar al puerto.
  • Un muelle, conocido como el espacio de enlace entre la costa y la tierra para poder desempeñar diversas maniobras.
  • Y, finalmente, un terreno que permita efectuar las tareas entre la carga y descarga de la mercancía. Es aquí donde cumplen su funcionamiento las aduanas, almacenes y bodegas.

Así pues, podemos entender que las embarcaciones están enlazadas con las navieras. Dependiendo de lo que soliciten los clientes, van a llevar los bienes y servicios hasta un determinado territorio. Todo es trasladado en contenedores, al menos de que se trate de otros materiales que deban ir de otro modo. No se permite el envío de sustancias peligrosas ni de armas de fuegos que puedan atentar contra la integridad de quienes lleven a cabo el traslado y desembarque.

Seguridad en puertos y navieras: ¿Cómo se protegen?

  • Las defensas son un instrumento que preservan a los barcos y a la infraestructura del muelle en el momento del atraque. Su función es absorben la energía cinética para evitar los daños y que se haga bajo completa seguridad.
  • Los sensores que ayudan al atraque también contribuyen en este aspecto a gran escala. De hecho, mientras más modernos, menos posibilidades hay de algún fallo en una de las operaciones más complicadas que hay en el mundo de la navegación. La medición, el aviso y la alarma es la información que transmiten estos sistemas.
  • La operación de amarre es muy importante, por lo que existen gachos que poseen cabrestante que brindan una ayuda grandiosa en el momento. Lo mejor de todo es que, en el momento de liberación, es instantáneo.

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